viernes, 13 de noviembre de 2015

Reino de Asturias

Historia del Reino de Asturias






ASTURIAS UN REINO MILENARIO EN LA VIEJA EUROPA.

Había un reino hace más de mil años…

Hace más de mil años, en medio de altas cumbres de caliza, verdes montañas, frondosos bosques, caudalosos ríos, lagos, fuentes, cascadas, árboles frutales, brañas, inmensas praderías…surgió un reino que tuvo doce reyes, el primero Pelayo, del que guarda memoria de especial modo el Real Sitio de Covadonga, en Cangas de Onís. El último Alfonso III, apodado El Magno, y en medio y durante casi ciento cincuenta años, mucha historia - batallas incluidas -, que sería decisiva en la evolución social y geográfica de la Península Ibérica y en lo que hoy es España. Asturias fue el primer reino cristiano de esta Península europea, y de aquel vetusto Reino quedan muchos vestigios - entre los más destacados el Arte Asturiano o Arte Prerrománico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO -, y también muchos recuerdos de la nobleza y del linaje que recorre las entrañas de esta tierra, que desde el siglo XIV es también el Principado más íntimamente ligado a la Monarquía española desde aquellos remotos tiempos hasta la actualidad.



Historia del Reino de Asturias

El Reino de Asturias (en latín: Regnum Asturorum) fue la primera entidad política cristiana establecida en la península ibérica después del colapso del reino visigodo de Toledo tras la desaparición del rey Rodrigo en la batalla de Guadalete y la subsiguiente conquista musulmana de la península ibérica. En sus primeras décadas, la extensión territorial del Reino de Asturias se limitó a los territorios de la cornisa cantábrica y sus comarcas adyacentes. Con posterioridad, los reyes asturianos iniciaron una vigorosa expansión que a principios del siglo X alcanzó el río Duero.
Se considera que la historia del reino se inicia en el año 718, fecha probable de la elección de Don Pelayo como princeps o líder de los rebeldes. El final suele establecerse en el año 925 cuando Fruela II de Asturias sucede a su hermano Ordoño II y une sus territorios al Reino de León. El Reino de Asturias es el precedente histórico de laCorona de Castilla y del Reino de Portugal y tradicionalmente ha sido considerado el embrión de España.




Historia del Reino Astur

El siglo octavo comienza en tierras asturianas con una insurrección bajo el mando de Pelayo contra la incursión musulmana del gobierno de Al-Hurr. Asturias se convierte entonces en la tierra desde donde parte el proceso histórico de recuperación de los territorios peninsulares por parte de los cristianos, lo que la historiografía llama Reconquista.

Las características físicas de los territorios más septentrionales -con montes escarpados, clima húmedo y frío- lo hacían idóneo para que aquellos que tenían un conocimiento profundo del terreno luchasen contra el enemigo. Además de las condiciones geográficas, nos encontramos con una población que se había resistido  había asimilado, en mayor o menor medida, a dominadores extranjeros como los romanos o los visigodos.

Don Pelayo (718- 737) a quien se le asigna sangre noble visigoda e incluso alguna relación con Don Rodrigo, era plenamente consciente de la ventaja que ello podía suponer. Así ocurrió en la batalla de Covadonga (722) primera derrota islámica en territorio peninsular y símbolo de la victoria cristiana frente al infiel. De este modo comienza la leyenda entorno a Pelayo y al lugar sagrado de Covadonga donde se dice que incluso la Virgen María intervino a favor de las tropas cristianas.

Será, dentro de este halo cuasi divino donde situarán a Asturias como el lugar desde donde se trace la nueva política de acción contra Al- Ándalus y Pelayo el artífice del nuevo reino que emergía en el norte, con capital en Cangas de Onís, lo que hoy en día para algunos es el germen de la actual España.



Historia del Reino Astur

Batalla de Covadonga (722 d.C., Covadonga, principado de Asturias).

10000 soldados al mando del general Al-Qama frente a 300 del noble Don Pelayo, descendiente del rey Chindasvinto.
La península va siendo vencida por la fuerza de las armas o por sometimiento de los godos a la realidad de la invasión. Don Pelayo protesta ante los cristianos sometidos por su cobardía y consigue ser declarado caudillo de una rebelión en las montañas asturianas por sus conciudadanos.

Desde el sur al ver el levantamiento mandan un gran ejército para aplastar rápidamente la rebelión no fuera que se extendiera.
Don Pelayo y sus escasas fuerzas se atrincheran en la montaña de Covadonga, llena de desfiladeros y con estrechos caminos de avance para un gran ejército. Las fuerzas musulmanas atacaron la montaña, pero los godos atacaban desde lo alto con arcos y ondas, sin estarse quietos un momento, continuas emboscadas en un lugar que conocían a la perfección.
Tras provocar grandes bajas al ejército musulmán que ni siquiera pudo atacar directamente al pequeño contingente cristiano, y después que el general Al-Qama muriera en un ataque, el ejército musulmán se retira.
Esta batalla es muy desconocida, está envuelta en mucha mitología, pero si se sabe que por aquellos años los musulmanes tuvieron problemas en aquella zona, porque mandaron muchos efectivos allí. En cierta manera tuvieron que minusvalorar inicialmente la amenaza y cuándo quisieron reaccionar ya la rebelión había fraguado y la consecuencia es la formación del posterior reino de Asturias.
La consecuencia de esta batalla está en la formación de una resistencia creíble y de un mito para la reconquista para los lugareños, que de tal forma que el reino de Asturias los funda su yerno Alfonso, el rey Alfonso I.




Historia del Reino de Asturias:

Alfonso I, primer gran rey de Asturias

Alfonso I de Asturias, apodado el Católico (693-757), fue rey de Asturias entre los años 739 y 757. Sucedió a su cuñado Favila de Asturias y fue sucedido por su hijo Fruela I de Asturias


A Pelayo le sucedio su hijo Fáfila (737-739), que dio paso a Alfonso I (739-757), quien lideró un longevo reinado en el que el territorio del reino asturiano se ve aumentado, empujado por los problemas internos que atravesaba Al-Ándalus y el progresivo aumento de contingentes y población que optaba por el reino norteño para asentarse . Por el oeste, el Reino de Asturias, se anexiona parte de Galicia, por el este territorios vascos y algunas zonas de la futura Castilla, con plazas tan importantes como León y Astorga, dos símbolos de la ocupación norteña de los musulmanes, así como La Rioja.








Historia del Reino de Asturias:

Fruela I de Asturias (722–Cangas de Onís, 768), llamado el Hombre de Hierro. Rey de Asturias entre los años 757 y 768, fue hijo de Alfonso I, a quien sucedió en el trono, y de la reina Ermesinda.

Tras Alfonso I, la línea sucesora continua con Fruela I (757-768), Aurelio (768-774), Silo, monarca casado con una hija de Alfonso I (774-783), Mauregato (783-788) y Bermudo I (788-791).
Estos casi cien años de reinado se vieron continuamente amenazados por las acciones de Al-Ándalus, y es que no podemos olvidar que el reino de Asturias se encontraba totalmente rodeado, siendo el único reducto de la Península. Además, serán estos monarcas los que, a través de las uniones matrimoniales, sienten las bases del nuevo Reino de Asturias, uniendo no sólo territorios, sino también políticas efectivas que incluyesen a los astures y que recogiesen las sensibilidades de gallegos y vascos, con los cuales compartían la administración.
Así por ejemplo Fruela se unió en matrimonio con Munia, de origen alavés, con el fin de calmar las peticiones que tanto los gallegos como los vascos tenían respecto a su participación más activa en el poder.



Historia del Reino de Asturias: Alfonso II el Casto Rey de Asturias

A finales del siglo VIII nos encontramos que el trono astur es ocupado por Alfonso II (791-842), figura determinante en la historia del Reino. El rey Alfonso centró su atención en la lucha contra los cordobeses, creyó necesario la unión con los vecinos y fue consciente de que si querían aumentar la fuerza de cara al exterior y reducir el aislamiento -por ejemplo, con el país franco era necesaria una unión no sólo política sino también cultural y social.

En el ámbito más interno, Alfonso II llevó la capital a Oviedo, desde donde se tomarían las decisiones sobre las acciones del Reino, imitando antiguas tradiciones visigodas de forma que recordaba a la antigua Toledo: impuso el sistema electivo para el trono en vez del hereditario y creó todo un gobierno de fieles a quienes les encargó el buen desarrollo de la política.

También dio un giro a la morfología de la capital, dotándola de la catedral de San Salvador, Santa María, Santa Leocadia y San Tirso. O lo que es lo mismo, situó en un lugar privilegiado el culto, la religión y a la Iglesia, elemento que le servirá para la centralización de su Reino y como demostración del aumento de territorios e influencias que Asturias había alcanzado. En esta tarea le ayudó el descubrimiento del cuerpo de Santiago, comenzando la peregrinación.

También dio un giro a la morfología de la capital, dotándola de la catedral de San Salvador, Santa María, Santa Leocadia y San Tirso. O lo que es lo mismo, situó en un lugar privilegiado el culto, la religión y a la Iglesia, elemento que le servirá para la centralización de su Reino y como demostración del aumento de territorios e influencias que Asturias había alcanzado. En esta tarea le ayudó el descubrimiento del cuerpo de Santiago, comenzando la peregrinación.







Historia del Reino de Asturias:

Tras el largo reinado de Alfonso II, éste es sustituido por Ramiro I (842-850), quien es testigo de una incursión normanda en el año 844.






Historia del Reino de Asturias:

Tras Ramiro I el trono es ocupado por Ordoño I (850-866) que llevó a cabo una importantísima repoblación por la zona meridional con población esencialmente mozárabe, siendo el momento de máximo esplendor del reino de Asturias.





Historia del Reino de Asturias: La máxima expansión y el final del reino de Asturias con Alfonso III el Magno

El siguiente monarca e hijo del anterior, en ocupar el trono despues de Ordoño I (850-866) fue Alfonso III el Magno (866-910), a quien podríamos considerar el último del Rey de Asturias, tal y como se conocía hasta ese momento.

Durante su reinado, Alfonso III llevó a cabo una importantísima repoblación de Portugal a través de Galicia. Y es que en el año 868 ocupó Oporto, llegando en el año 877 hasta Coimbra. A principios del siglo X, gracias a Alfonso III, la frontera sur del Reino de Asturias coincidía con la línea que marca el Duero con poblaciones como Toro y Zamora.






En el año 910 los tres hijos del Rey se reparten el territorio quedando Asturias en manos del menor de ellos, Fruela, mientras que León fue para García y Galicia para Ordoño.





No hay comentarios:

Publicar un comentario